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Página 3 de 4 LAS CUATRO PROHIBICIONES COMO ASPECTOS DEL TEMPLO PAGANO 1. Abstenerse da alimentos ofrecidos a los ídolos. Esta frase “alimentos ofrecidos a los ídolos” se traduce con una sola palabra al griego “eidolothutos” y es usada nueve(9) veces en las Escrituras Apostólicas17, siempre en el contexto de comer alimentos en un templo pagano. Este hecho es fortalecido por la frase usada en la relación inicial de Hechos 15:20. Esas “contaminaciones de los ídolos” claramente se refieren a la contaminación de alimentos usados en los rituales del templo pagano. Como quiera esa misma palabra es similarmente usada en IV Macabeos 5:2. Al usar esta palabra los apóstoles no están prohibiendo alimentos del mercado general, sino alimentos específicos de una cena ceremonial conectada con una ceremonia de idolatría. Los creyentes gentiles no deberían comer alimentos conectados con los centros paganos, pues estos alimentos fueron dedicados a ídolos. Por supuesto que habían actividades en el precinto del templo que no tenían nada que hacer con los ídolos que allí se encontraban. Aparentemente esos aspectos si eran permitidos. 2. Abstenerse de sangre No se refiere a comer alimentos con sangre, más bien al tema de ingerir sangre, algo no común en rituales de adoración a ídolos. Sea o no que la persona tomara sangre de la víctima del sacrificio no es cierto, pero hay evidencia que los sacerdotes lo hicieron18. Desde una perspectiva judía, participar en un ritual en el cual el sacerdote bebe la sangre del sacrificio es participar en el mismo abominable acto. Por supuesto, la Torá prohibe comer sangre19, pero los apóstoles lo que querían es que esto fuera una decisión que naciera de los creyentes gentiles, que se distanciaran de cualquier ritual en el cual la sangre era ingerida y/ o usada impropiamente. Tal cosa era aborrecible por la comunidad judía. 3. Abstenerse de lo Ahogado(estrangulado) Los sacrificios en el templo pagano eran usualmente realizados cortándole el cuello, pero algunas veces mediante estrangulamiento20. Este inhumano asesinato de animales era contrario al espíritu de la Torá. La Torá prohibe comer sangre, pero en el caso del sacrificio de animales no hay instrucciones en las Escrituras de cómo sacrificar un animal permitido para ser llevado al altar. Con el objeto de cumplir plenamente con los mandamientos de la Torá contra la ingestión de sangre, los Sabios se encontraron en la necesidad de formular tales reglas o leyes. La carne de los animales estrangulados era desde luego prohibida, por la altísima probabilidad de estar saturada de sangre. Los creyentes de origen gentil no participaban en el cruel estrangulamiento de animales ni en los rituales que incluían tales prácticas. Ni debían comer carne de animales estrangulados. Si los creyentes gentiles adquirían carne en los locales de los templos paganos había una muy alta probabilidad de que fuera carne de animal estrangulado. 4. Abstenerse de Fornicación. La palabra traducida como “fornicación” es en griego PORNEIA, la raíz de la palabra “pornografía”. Algunos han sugerido que esta palabra PORNEIA en este caso describe los matrimonios prohibidos(p.e. por cercanía de consanguinidad)21. El hecho es que en Levítico 18 discute las uniones prohibidas, pero la Septuaginta(LXX) nunca usa la palabra PORNEIA para estos casos. Porneia es usada en 1ª Corintios 5:1 para describir incesto. Evidentemente, aquí la palabra “porneia” está asociada con las prostitutas del templo pagano22Era tan notoria la prostitución en el templo pagano en Corinto, que la frase “jugar a los Corintios” significa tomar parte en promiscuidad sexual23. Posiblemente los apóstoles estaban refiriéndose a involucrarse con las prostitutas del templo pagano cuando prohibieron la “fornicación”. Estaría considerado fuera de toda discusión para cualquier creyente y por lo tanto innecesario dirigirlo particularmente a los creyentes de origen gentil. Más aun, la prohibición está dirigida a cualquier conexión con los rituales del templo pagano donde participen prostitutas, incluyendo a cualquier tipo de apoyo o servicio a actividades que incluya a las prostitutas del templo, pública o secreta, visible o no visible.
En fin, cada una de las prohibiciones están relacionadas con algún aspecto específico del templo pagano y requiere del creyente de origen gentil adaptarse a la halakjá vigente de la comunidad judía con respecto a asuntos de idolatría. La exigencia de una total separación de la idolatría del templo pagano está enfatizada en la sentencia final del edicto: “... que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis...” (Hechos 15:29) Los apóstoles sabían que los creyentes de origen gentil estaban dispuestos a aceptar la estricta halakjá rabínica concerniente a idolatría y en particular la relación con los templos paganos, para ser aceptados dentro de la comunidad de la Torá. Considerar que esto representaba una carga pesada al colocar sobre ellos parte del “yugo” de la Torá oral pero que era esencial para su inclusión dentro de la comunidad de la Torá donde aprenderían las Escrituras y crecerían en fe. Su disposición a someterse a estas reglas adicionales dieron a la comunidad judía la necesaria confianza para recibir a aquellos que habían abandonado por completo la idolatría y convertido al único Elohin verdadero el Elohim de Israel.
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